El gobierno comunicó el martes por Boletín Oficial la aprobación del reglamento de las armas electrónicas. La medida fue oficializada luego de la adquisición de 300 armas Taser el pasado 4 de enero.

Por la resolución 395/2019 del Boletín Oficial se dio a conocer la aprobación del reglamento para el uso de la armas conocidas como Taser. El escrito señaló en que circunstancias puede ser utilizada por la Fuerza de Seguridad, y los espacios públicos donde se las implementará.
En un principio se utilizarían las armas en lugares de alta concurrencia como aeropuertos, estaciones de trenes, subtes y ómnibus. Los efectivos deberán contar con una capacitación previa para su portación y no podrán tener el arma reglamentaria a la vez.
El reglamento especificó su uso solo en casos, «cuando resulte ineficaces otros medios no violentos», para «inmovilizar, proceder a la detención o para impedir la fuga de quien manifieste peligro inminente de lesionar a terceras personas o de auto lesionarse», en función de impedir un delito.
Las pistolas generan una descarga eléctrica capaz de inmovilizar a posibles agresores de manera inmediata. Dispara un par de dardos, direccionados con una mirilla láser, por un cable donde se transporta la corriente. Ademas, incluye una pequeña cámara incorporada para dejar sentado los modos que se procedió al uso.
Diversos grupos de Derechos Humanos y actores sociales mostraron su repudio a la medida del gobierno. El secretario General de los Trabajadores del subte porteño, Roberto Pianelli, calificó de «delirante», a la norma y causante de un posible «caos», y agregó, «no recuerdo, en 25 años, que haya habido la necesidad de usar armas».
Por su parte la diputada de Libres del Sur, Victoria Donda, argumentó «el comité de las Naciones Unidas contra la tortura ha sostenido que el uso de estas armas causa severo dolor que constituye una forma de tortura, y ha recomendado a los Estados miembros considerar abandonar el uso de las armas eléctricas Taser»
