El jubilado fue torturado luego de que dos personas, que se hicieron pasar por empleados de EDESUR, ingresaran a su casa y provecharon la situación de que el barrio estaba sin luz.

El lunes por la noche barrios de Wilde (Avellaneda) estaban sin luz, dos ladrones con ropa de trabajo de EDESUR, tocaron la puerta de una casa ubicada a la vuelta de la comisaría 5ta. José Antonio Barros de 91 años, quien vivía solo, los hizo pasar a su hogar y allí lo atacaron, golpearon y le pidieron plata seguido de objetos de valor.
Los ladrones comenzaron a golpearlo con saña, cuando José les dice que todavía no había cobrado la jubilación, y que no tenía nada de valor más que los muebles que vestían la casa. Atado con una soga traída por los malvivientes, en el comedor a oscuras, pasó las peores horas de su vida.
El anciano fue encontrado a la madrugada, vuelta ya la luz, cuando a un vecino le pareció sospechoso que la puerta de su casa estuviera abierta de par en par. Empezaron a llamarlo desde la puerta y al percibir que no había respuesta decidió entrar. Asustado al ver la casa revuelta y al anciano inconsciente, llama al SAME.
Los vecinos indignados, difundieron en las redes lo ocurrido para estar informados entre si y poder prevenir futuras entraderas, las cuales son habituales en el barrio. Esta fue la primera vez los delincuentes se hacen pasar por trabajadores para actuar con total impunidad.

