
El 24 de mayo, familiares de las víctimas nucleadas en la Marcha Nacional contra gatillo fácil, convocaron a plaza de Mayo para pedir justicia por las victimas de San Miguel del Monte. donde murieron 3 menores de edad y un adolescente al estrellarse en coche en el que viajaban por ser perseguidos a los tiros por la policía.
El horario del encuentro fue pactado para la 5 de la tarde frente al Congreso Nacional y de allí marcharon junto con movimientos de izquierda para reclamar justicia por la vida de los muertos a manos de la policial.
Los rostros deshechos de los padres marcó la tristeza del encuentro, junto con los carteles de los nombres de otras tantas víctimas asesinadas por policías. Con el apoyo de organizaciones sociales y movimientos de izquierda se alzaron las pancartas exigiendo: “justicia x les pibes. Basta de gatillo fácil”.
Uno de los casos mas impactantes fue el de los dos militantes Dario Santillan y Maximiliano Kosteki que ocurrió el 26 de junnio del 2002. En la estación de Avellaneda, Maxi había sido baleado en el pecho. Darío volvía a socorrerlo, la policía lo cercó y al tratar de huir recibió un disparo en la espalda. Ambos pertenecían al Movimiento de Trabajadores Desocupados Aníbal Verón. Ese día en coordinación con otras organizaciones, iban a cortar cinco accesos rápidos a la Capital Federal en una apuesta para demostrar su unidad y capacidad de movilización.
A fines del 2014 se reabrió la causa por los asesinatos de Darío y Maxi. En 2006 fueron condenados a perpetua los que apretaron el gatillo: Fanchiotti y el ex cabo Alejandro Acosta, acusados de “homicidio agravado por alevosía”. En cambio, los políticos procesados en lugar de estar imputados por delitos de lesa humanidad, se los acusa de “homicidio simple”, por lo que la causa puede prescribir.
